A lo largo de toda nuestra vida, gracias a la neuroplasticidad, nuestro cerebro tiene la capacidad para formar nuevas conexioes nerviosas, respondiendo a información nueva, estimulación sensorial, desarrollo, disfunción o daño. Es la capacidad de las células del sistema nervioso para regenerarse y así reorganizar y modificar funciones, adaptándose a los cambios externos e internos. Lo que podemos llamar un “recableado de nuestro cerebro”. La plasticidad neuronal (Neuroplasticidad) abre o intenta abrir nuevas vías cerebrales para recuperar o volver a aprender respuestas conductuales.
Neuroplasticidad
Capacidad disponible: Nuestro sistema nervioso posee una capacidad anatómica y funcional muy superior a nuestras necesidades, esto nos garantiza un funcionamiento adecuado en situaciones de perdida de funciones o lesiones en el propio sistema nervioso. El sistema nervioso está organizado anatómica y funcionalmente por determinadas unidades integradas en niveles progresivos de complejidad, creando nuevas relaciones en virtud del aprendizaje, la memoria y la experiencia. El cerebro tiene una reserva numérica de neuronas considerable para modular estas respuestas necesita una intrincada red de circuitos neuronales que conectan sus principales áreas sensoriales y motoras, es decir, grandes concentraciones de neuronas capaces de almacenar, interpretar y emitir respuestas eficientes ante cualquier estímulo, teniendo la capacidad de acuerdo a nuevas entradas de información, de reajustar sus conexiones sinápticas y generar nuevos aprendizajes.
