Me llamo Sofía Martínez Elduayen, mi naturaleza inquieta me llevó a rebelarme y buscar nuevas conexiones para alcanzar el equilibrio. Os invito a leer la historia de como he llegado hasta aquí, a convertirme en entrenadora neuronal.
La tecnología ha abierto la puerta a la globalidad, creando muchas oportunidades y desafíos para la sociedad, las empresas y los negocios. Estoy interesada en conocer más y ver cómo podemos lo podemos utilizar en beneficio de la humanidad creando un mundo mejor para todos.
Mi historia
Tenía todo lo que me había propuesto en mi juventud. Un trabajo fijo en una gran empresa, un marido dos hijos y una casa casi en propiedad. El sueño de la mayoría de las personas.
Sin embargo sentía un hueco, un vacío que rellenar. El poco tiempo que me quedaba libre intentaba dar salida a mi vocación de artista a través de lo que me parecían transformaciones necesarias para mi hogar. Restauraba muebles, decoraba las habitaciones, hacia disfraces y manualidades con los niños… Aun así el hueco seguía ahí.
Mi trabajo me permitía la flexibilidad necesaria para criar a dos niños pequeños, podía tele trabajar de vez en cuando y acudir a las citas medicas o del colegio siempre que lo desease. Además me proporcionaba el dinero necesario para poder dar a mis hijos, actividades extra escolares como deportes o música. Aunque esto no hacia más que añadir más estrés a mi vida ya que me convertí en una agenda con piernas. Gestionaba mi casa, las agendas del cole, las de las extra escolares, médicos… y por supuesto las de mi trabajo.
Aunque cada vez tenia menos tiempo para dedicar a mis pasiones me autoconvencía pensando que era por el bien de mis hijos y que pronto pasaría ese momento y podría dedicarme mas tiempo. A menudo no nos damos cuenta de lo que vamos metiendo en nuestras mochilas, compromisos vacíos o inútiles que solo añaden peso a nuestra espalda, cuando somos jóvenes pensamos que otra cosa más nos cabe y otra y otra…
Mi hija no acababa de despegar en el colegio y tras pasar una prueba de TDAH (trastorno por deficit de atencion con hiperactividad) dio un porcentaje muy alto, por lo que me recomendaron la visita a un especialista. Tras investigar mucho lo que suponía el TDAH decidí firmemente que no quería medicarla e intente seguir con el día a día ayudándola como buenamente podía.
La carga era demasiado pesada, mi mochila tenia muchas cosas y cada vez me costaba mas moverme. Tras poner todo en una balanza, decidí abandonar mi trabajo, que cada vez era más exigente, el esfuerzo que dedicaba no me compensaba y cada vez se hacia mas cuesta arriba el compaginar el problema de mi hija y la vida familiar con el mundo laboral competitivo de una multinacional.
Contrate los servicios de un especialista para ayudar a mi hija a organizarse, mientras yo iba estudiando la mejor manera de encontrar una salida laboral que me permitiese pasar más tiempo en casa y a ser posible que tuviese que ver con mis pasiones y/o que me permitiese dedicar tiempo a desarrollarlas.
Las cosas no estaba saliendo como yo pensaba, la ayuda del especialista era insuficiente y las salidas laborales estaban muy restringidas por el momento económico que vivíamos.
Fue en ese momento, en el que comenzaba a arrepentirme de haber abandonado un trabajo seguro y ver que no conseguía los resultados esperados con mi hija, cuando encontré el Neurofeedback.
Era algo muy novedoso en España aunque en otros países hace años que se utiliza, incluso La American Academy of Pediatrics la avala como un tratamiento con evidencia empírica y recomendado para el TDAH. Lo comente con los profesionales de mi entorno y a pesar de que no le daban ninguna importancia como tratamiento, reconocían que era inocuo y que podía servir como complemento.
Me lancé a la piscina. Me ofrecieron sesiones familiares de entrenamiento cerebral, y por mi naturaleza curiosa empecé yo también a entrenarme con el método. De este modo pude comprobar en mi misma los efectos positivos.
Conseguí focalizar más, aumentar mi concentración, mi atención. Aumente mis posibilidades y logre la mejor versión de mi misma.
Pensaba que sólo era para el déficit de atención y más tarde descubrí que está siendo utilizado en el entrenamiento de astronautas por la NASA, el London’s Royal College of Music, en equipos de futbol profesional como el A.C Milan, el Real Madrid y el Chelsea, en equipos de Fórmula 1 y de deporte olímpico en Canadá y Noruega, incluso en contextos militares como la West Point Military Academy y la US Army.
Los efectos que pude observar en mi hija a través del entrenamiento cerebral también fueron muy positivos. Por fin se sentaba a estudiar y a hacer sus tareas, empezaba a ordenar su cuarto y a organizarse. Estaba más tranquila y menos provocadora, focalizaba y estaba de mejor humor.
Al abrirme los ojos pude contemplar como mi otro hijo también estaba pasando por dificultades, le costaba controlarse y eso derivaba en problemas con sus compañeros.
Tras descubrir que el Neurofeedback también está señalado como una técnica beneficiosa para tratamientos variados por la National Collaborating Centre for Mental Health, el National Institutes of Health, The Association for Applied Psychophysiology and Biofeedback, Biofeedback Certification International Alliance, o la International Society for Neurofeedback and Research, entre otras. Comprendí que lo que hace no es exclusivo de una patología concreta y que cualquiera puede beneficiarse de sus efectos positivos.
Fue lo que me convenció para hacerme entrenadora, el poder ayudar a mi otro hijo y como a ellos a todas las personas que deseen potenciar sus habilidades aumentando sus posibilidades o bien mejorar su estado disminuyendo su nivel de sufrimiento o estrés.
Conseguí la certificación necesaria y un equipo y ahora puedo dedicar mi tiempo a lo que realmente es importante para mi.
Compaginar mis pasiones con mi familia.
Ahora disfruto de mi tiempo y de mi vida. El tiempo familiar, el tiempo del trabajo que ocupo en ayudar a las personas a potenciar sus habilidades o mejorar su estado. Y el tiempo para mi, en el que disfruto realizando pequeñas obras de arte que luego distribuyo en ferias y tiendas online. Además de participar en labores de voluntariado.
Finalmente he logrado reunir mis pasiones, el arte, el estudio del comportamiento humano y la ayuda a los demás, que además de poner en practica a través del entrenamiento neuronal, también practico en labores de voluntariado, realizando la newsletter trimestral de PWN Madrid, asociación cuyo fin es el empoderamiento de la mujer en el mundo profesional y en el comedor social «San Juan Bautista » de la Orden de Malta.
Y lo que puedo afirmar es que Neurofeedback dinámico funciona en mayor o menor medida para todos, ayudando a nuestro cerebro a autorregularse para alcanzar un nivel optimo de funcionamiento, con lo que conseguimos reducir nuestros niveles de estrés y aumentar nuestra energía para dedicar el tiempo a lo que realmente es IMPORTANTE PARA TI.
Os invito a seguir leyendo mi página para conocer más acerca del método y si esta información os es insuficiente podéis contactar conmigo a través del formulario.
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