Mujer 12 años, aparente TDH no diagnosticado medicamente:
Sufría falta de concentración para realizar cualquier tarea, acompañado de una impulsividad que no le permitía desarrollar una vida tranquila ni en casa ni en el centro de estudios. Constantemente se veía amonestada por los adultos que veían sus constantes descuidos e intromisiones como falta de interés y provocaciones fuera de lugar. Tras las primeras cinco sesiones comienza a mostrar interés por sus tareas escolares y su impulsividad empieza a remitir. Al finalizar las 20 sesiones de media consigue centrarse en sus estudios consiguiendo sacar el curso escolar durante el ultimo mes a falta de las dos asignaturas troncales que debido a su esfuerzo personal recupera en septiembre.
Mujer 43 años, falta de concentración, baja autoestima, comienzo de depresión:
Madre de la anterior. Todo el que tenga en casa un TDH diagnosticado o no, sabe el desgaste que supone la conviencia familiar y lo frustrante que es el poner todo el esfuerzo del mundo para apenas conseguir resultados. Si se suma además la perdida del puesto de trabajo y tener que asumir nuevos cambios en la vida, los niveles de ansiedad aumentan, produciendo todos los desequilibrios que trae consigo la falta de aceptación/adaptación. Falta de sueño, de atención, baja autoestima, dolores musculares, estrés…. A las pocas sesiones aumento el foco y la atención con ello mejoró la actividad diaria aumentando también la autoestima y el estado anímico general. A las 20 sesiones de media se consigue regularizar el sueño, que si bien había mejorado en su calidad, no estaba del todo resuelto.
Mujer 74 años postoperatorio de rotura de cadera:
Se le aplicaron 10 sesiones durante el periodo posterior a la operación, refiere tener más confianza a la hora de la rehabilitación, menos dolores y un sueño profundo y reparador que le facilita la recuperación.
Varón 43 años problemas concernientes al sueño desde siempre:
Ya con las primeras sesiones obtiene un sueño profundo y duradero, en general mejora su estado anímico y el foco.

Si bien al principio era algo escéptico, con estas sesiones, parece que algo han cambiado en mi ya que actualmente me tomo las cosas de otra manera y me siento mas tranquilo y menos nervioso.
Tenia la sensación de que estos avances e investigaciones en las posibilidades de nuestro cerebro para auto-gestionar nuestro estrés y ansiedad era algo lejano de experimentar por personas corrientes como yo, que tienen muchos momentos de estrés en el día a día y una sensación continuada de no poder remediar muchas sensaciones de mal estar que nos están acompañando habitualmente y nos limitan para muchas decisiones. Tuve la suerte de que Sofia Martinez me explicara los beneficios que estos procesos y sesiones nos pueden aportar con su propuesta de entrenamiento neuronal. La verdad es que parece mentira que en pocas sesiones y simplemente descansando y relajándome durante una hora he sido capaz de sentirme mejor en muchos sentidos, incluso más despierta y abierta a oportunidades, podría decir que el tiempo parece que cunde más… En mi caso al menos tengo la satisfacción de sentir con el entrenamiento de SinUPsys que tenemos al alcance procesos innovadores que funcionan por fin y no resultan más caros que una sesión de masaje 🙂
Hola, sufro de depresiónes recurrentes desde hace más de 20 años (actualmente tengo 48 años). También tengo ideas obsesivas. Podría ayudarme el neurofeedback? Gracias